Mensaje de la fundadora
"Aquellos que elijan estar en paz deben ayudar a sus vecinos a estar en paz. Aquellos que
elijan vivir bien deben ayudar a otros a vivir bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas a las que toca.
Y aquellos que elijan ser felices deben ayudar a otros a encontrar la felicidad porque el
bienestar de cada uno está ligado al bienestar de todos."
Esta es la filosofía de aRTISTS iN dIVINE sPIRIT.
Tuve la idea de iniciar este movimiento desde 2003 cuando fui a Nueva York y hablé con la Escuela de Artes de Harlem. Sabía que tenía que empezar a cambiar algo en este mundo cuando oí que se había abusado de un niño de dos años porque una persona con VIH/SIDA pensó que tener relaciones con una niña virgen le curaría la enfermedad. Me dije “esta locura debe parar”. Entonces empecé a trabajar para conseguir que las personas como nosotros pudiéramos cambiar algo en un mundo que necesita desesperadamente una manera forma de lograr su propósito.
Mi primer esfuerzo iba encaminado a llenar de un fuerza positiva el significado de las siglas A.I.D.S. (S.I.D.A), de ahí aRTISTS iN dIVINE sPIRIT (Artistas en Espíritu Divino). Cambiar la conciencia de la generación presente y de la próxima es la respuesta para conseguir un mundo más sano y más seguro. Compartir, cuidar y amar a otros es la clave de la vida y es hora de acercar nuestro mundo a esas verdades. El movimiento es un esfuerzo global para cambiar la conciencia de los hombres a través del amor de los niños. Lo que pido es que todos empecemos desde el principio y enseñemos a nuestros niños la importancia de dar y que renovemos este espíritu dentro de nosotros también. Siempre pienso en lo maravilloso que es en Navidad. Tanto si crees en Jesús como si no, el mundo entero cambia para bien durante esta época, porque la gente piensa en los demás. No deberíamos esperar a que nos ocurra una tragedia o a tener vacaciones para que demos algo de nosotros mismos. Dar debería ser nuestro comportamiento diario. Dar es algo divino.
Nuestro movimiento se dedica a ayudar a huérfanos del mundo que han perdido a sus padres por la epidemia del VIH/SIDA. Ayudando a estos niños queremos también elevar la conciencia de la humanidad al nivel del verdadero amor y entendimiento. La gente da dinero a organizaciones para ayudar a los demás, pero no hay gente suficiente invirtiendo su tiempo y sus oraciones en otros. Estos son los factores que cambian las cosas, no dinero por sí solo. Esto es algo que todos debemos aprender.
Siempre en Espíritu
Janet Tyler








